7 de septiembre de 2015

CANSADOS DE LO MISMO Y DE LOS MISMOS



Existe un sentir colectivo de preocupación en cuanto al actuar de muchos políticos tradicionales ya sean concejales, alcaldes, diputados, gobernadores y hasta presidentes. Yo lo he pensado y mucha gente me lo ha confirmado. 

Resulta que muchos políticos con intensión de reelección o líneas de poder transferido en el caso de los gobernantes actuales que patrocinan a un sucesor para la continuidad de su gobierno, le siguen prometiendo al pueblo transformaciones sociales, mejor salud, educación, empleo, vivienda, subsidio, el cielo y la tierra, etc. cosa tal que no pudieron cumplir en sus periodos de gobiernos correspondientes y vuelven y juegan, prometiendo las mismas cosas repetidas veces y así se la pasan toda su vida política. ¿Acaso el pueblo es olvidadizo, acaso el pueblo es ingenuo? ¿Cómo el pueblo puede volver a reelegir un candidato o partido político que le incumplió? 

Es necesario que surjan nuevos líderes políticos, hombres y mujeres con nuevas ideas, jóvenes emprendedores con políticas sociales en pro del municipio y leales con el pueblo. Tenemos que salir del tradicionalismo que no promueve progreso. El que no cumple en un primer mandato, tampoco lo hará en un segundo mandato. Por eso, hay que darle la oportunidad a otros caucasianos. Yo animo a hombres y mujeres emprendedores, creativos, inteligentes, y con un profundo amor por Caucasia a postularse para servir al pueblo, y al pueblo en general a saber elegir bien a sus gobernantes, porque YA ESTAMOS CANSADOS DE LO MISMO. Esta misma razón me ha llevado a lanzarme a la ALCALDÍA porque quiero presentar al pueblo nuevas ideas, nuevos aires políticos, un pensar diferente, pero sobre todo llevar desarrollo real a un pueblo que quiere progresar. 

Caucasia no es cualquier municipio, es la puerta de oro de la región y ciudad estratégica entre el interior y la costa. Caucasia es para que estuviera en mejores condiciones políticas, sociales, económicas, empresariales, donde se provea de bienestar común a los adultos mayores, a los niños, a los jóvenes, a las madres cabeza de familia, un lugar donde haya familias con vivienda digna, salud y educación gratis, empleo digno, un campo prospero. Esa es la Caucasia que necesitamos. Venezuela es el espejo negativo de la política tradicionalista, cuidémonos de eso.

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